Cuando
se escucha que la Masonería es un anacronismo, con toda certeza consideramos que
se trata de una opinión apresurada.
Estamos
seguros de que nuestro respeto por el libre pensamiento, nuestro ejercicio de la
fraternidad y nuestro énfasis en la solidaridad, son tan vigentes como lo eran
en los tiempos remotos del origen de la Augusta Orden de la Masonería.
Los
masones tenemos un respeto mayúsculo por los avances científicos, sociales y
artísticos; cultivamos y estimulamos el crecimiento intelectual, en el marco del
humanismo y no tenemos otra religión que la ilimitada consideración por todas
las creencias sin importar que no coincidan con las nuestras.