Introducción
Según la Organización Mundial de la Salud la población juvenil es aquella que
incluye a las personas entre los l0 y los 24 años. Es dividida entres grupos de
edad: de 10 a 14 años, preadolescentes; de 15 a 19 años, adolescentes jóvenes y
de 20 a 24, jóvenes.
La franja etaria que más ha generado mitos es la incluida entre los 15 y 19
años, la que llamamos adolescencia.
La primera persona que consideró esta franja como una etapa discreta del
desarrollo humano fue el Dr. Stanley Hall, quien en 1904 inventó en dos tomos
que la adolescencia era un etapa de crisis y tumulto, creencia que aún subsiste.
(1)
De acuerdo a la Constitución Política de Colombia, vigente, la mayoría de edad
se adquiere en nuestro país a los 18 años. (2)
A partir de esa edad, según la Carta
Política, pueden elegir y ser elegidos, y es en ellos en quien estamos pensando
cuando reflexionamos acerca de su posible pertenencia a nuestra Augusta
Institución. Y fue a ellos a quienes aleatoriamente consultamos para con sus
respuestas construir la estructura de esta ponencia con base en la siguiente
proposición:
La Masonería es asunto de viejos
En el lenguaje coloquial se repite que la “religión es de los viejos” y una
similar afirmación encontramos en el lenguaje de los jóvenes en referencia a la
Mas\
¿Pero que coincidencias existen entre la Mas y la religión que hace que profanos
jóvenes nos definan con cierto tono despectivo y cómo encarar esas
coincidencias?
Existe cierta tendencia de vivenciar y representar la Masonería de acuerdo a la
experiencia religiosa individual. Para algunos, es la trastienda de la religión
prevalente, se practica como una versión atenuada de ella, se deja un pie en el
lado de allá por si al final del calendario haya que rendir cuentas.
Por definición, la religión pretende encarnar una verdad eterna y absoluta y es
presa de los dogmas.
¿Y qué es entonces la Masonería?
Respondo la pregunta anotando aquí la bella y profunda definición que el Gran
Oriente de Bélgica hace de la Francmasonería y que definitivamente comparto: “es
una institución cosmopolita, que tiene por objeto la búsqueda de la verdad y el
perfeccionamiento de la humanidad. Se funda sobre la libertad y la tolerancia;
no formula ni invoca ningún dogma”. (3)
Ahora hora bien, ¿que tipo de verdad buscamos los Masones?
No es la verdad de las religiones, esa verdad definitiva y muerta. La verdad que
buscamos nos acerca a la ciencia en tanto que averiguamos por una verdad
provisional, que mantiene viva nuestra curiosidad, que nos obliga a desechar la
intolerancia hija de los absolutos. Creemos que toda creencia y todo saber son
provisionales y así lo debemos trasmitir a nuestros jóvenes.
El Masón debe compartir con el hombre de ciencia que las proposiciones deben ser
creídas no porque las dice alguna persona de autoridad y que por ello son
verdaderas, debe someterlas al escrutinio de su razón sin limitaciones y así lo
debemos también trasmitir a nuestros jóvenes.
El dogma es el camino fácil para obtener un conocimiento y se asienta sobre
generalizaciones. Transitando por ese camino es que aceptamos muchas
afirmaciones, las damos por ciertas sin ningún escrutinio, las trasmitimos y las
repetimos impunemente.
A manera de ejercicio reflexionemos sobre ésta expresión: “el ser humano
necesita creer en algo”. La escuchamos una y otra vez y tiene una gran fuerza.
Es tan vaga como fuerte. Es uno de los argumentos que se esgrimen sobre la
persona que rechaza las religiones pero, especialmente, sobre aquella que se
declara ateo. No se conoce ningún estudio en el que se establezca que el hombre
tiene necesidad de creer en un dios, que esta necesidad sea primaria como
aparearse, comer, o dormir. Pero la aceptamos porque es fácil aceptarla, no nos
exige ningún esfuerzo y sobre todo porque nos da una autoridad ficticia sobre
aquella persona que nos declara su no creencia.
En la Masonería pretendemos pulir una piedra, construir un templo. Esa piedra y
ese templo son una bella metáfora de la condición humana, porque no hay nada
diferente a lo humano.
¡Nec plus ultra!
Que sepan los jóvenes que nuestro propósito es lo humano, que les ofrecemos el
cultivo de la sinceridad, que nos obligamos a ser solidarios, que aceptamos al
otro sin restricciones, digámosles que creemos que somos irremediablemente
plurales y que nuestra única exigencia es la aceptación de esa pluralidad.
Y entretanto, nosotros sigamos creyendo en lo que creemos.
Estamos obligados a representar nuestra postura de librepensadores sino queremos
que se acabe en el mundo el pensamiento libre y se están formando ya
premonitorias nubes grises.
En Noviembre 30 de 2004 en el periódico San Francisco Chronicle pudimos
leer que existe una enorme presión para cambiar el contenido del currículo de la
enseñanza de las Ciencias del noveno grado en los Estados Unidos: ya no se les
enseñará a los jóvenes la Teoría de la Evolución de Darwin, se cambiará por la
teoría del Plan Inteligente, en inglés inteligent design. Se trata de cambiar la
enseñanza de la ciencia por la enseñanza religiosa en la ciencia. Es una
intromisión de la religión en la educación pública de la gran nación, en donde
es admirable la seriedad con que se aplica la separación de la iglesia y el
estado. (4) (5) (6).
Con la actual facilidad en las comunicaciones no es extraño que vientos como
esos circulen en nuestra América Hispana y los Masones debemos asumir la defensa
de la educación laica y del libre pensamiento.
Es por esto que nuestra mirada debe ampliarse a la educación de los niños y de
los jóvenes mediante la creación de un gran fondo masónico, destinado a crear
escuelas, colegios y universidades en la América Hispana.
Es una de nuestras tareas en el presente milenio.
Referencias Bibliográficas
(1) Esman, Aaron H. G Stanley Hall and the invention of adolescence. Annuals of
Psicoanálisis. 1996.
(2) Constitución Política de Colombia 1991.
(3) Woichejosky, Felipe. ¿Qué son y que no son los Landmarks? Antiguos
Documentos Masónicos. De la Internet: orbita.starmedia.com/~miggarme/.
(4) www.google.com: buscar: Creationism in US schools.
(5) www.intelligentdesignnetwork.org.
(6) National Center for Science Education (NCSC)
FEBRERO 10 – 13 DE 2005
GRAN LOGIA CENTRAL DE COLOMBIA DEL Rito Escocés Antiguo y Aceptado Supremo Consejo del Grado 33º para Colombia.
PONENCIA PRESENTADA EN EL PRIMER COLOQUIO
DE LA CONFERENCIA MASÓNICA AMERICANA (COMAM)
BARRANQUILLA, COLOMBIA, FEBRERO 10 – 13 DE 2005